Fluir
con la vida
¿Cuántas veces te has encontrado en la
disyuntiva de tomar una decisión sin saber que
hacer?
La mayoría de las personas en las culturas occidentales
han sido educadas con los valores de la competencia,
de la confrontación, de la lucha y el esfuerzo.
Si reflexionamos sobre este comportamiento observaremos
que normalmente tratamos de influir en las personas
o en los acontecimientos y ello inevitablemente provoca
resistencia.
Por supuesto que en la vida es necesario el esfuerzo
y sin él no suelen venir los beneficios en cualquier
área, pero ese trabajo debe realizarse con gozo
y nunca con tensión. El esfuerzo entendido como
trabajo evolutivo, como desarrollo, es positivo y dará
sus frutos, pero es primordial que lo realicemos fluyendo
con la vida. Todo aquello que provoca resistencia continuada
es una señal del Cosmos que no estamos fluyendo
con él. Es muy sencillo dejarte fluir, sólo
debes guiarte por el corazón.
Las
emociones nos indican muy claramente el camino a seguir,
a pesar de que el ego nos intente desestabilizar y utilice
sus artimañas psicológicas y cuáles
son, pues la parte racional, la lógica, lo que
socialmente se establece como adecuado, etc. Todos son
conceptos artificiales y ajenos a tu ser interior. Cualquier
actividad que realices con pasión y alegría
interna te indica que estás siguiendo el camino
adecuado. Ante cualquier decisión déjate
fluir por el corazón.
La
paradoja de la vida se produce de forma maravillosa,
cuando no intentamos controlar las situaciones, sino
fluir con la vida y sólo entonces es cuando tomaremos
el control de forma armoniosa y natural.
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